El impuesto a las remesas o remittance tax en Estados Unidos ya es una realidad. Se trata de una medida que afecta los envíos de dinero al extranjero. El Congreso aprobó el nuevo impuesto federal dentro de la ley conocida como One Big Beautiful Bill Act, firmada el 4 de julio de 2025. La norma entró en vigor el 1 de enero de 2026.
Este nuevo tributo establece un impuesto especial del 1% sobre ciertos envíos de dinero al extranjero. A diferencia de versiones anteriores del proyecto, la ley final aplica a ciudadanos estadounidenses, residentes permanentes y no ciudadanos.

En este artículo repasamos de qué se trata este nuevo impuesto, por qué repercute especialmente en México, el impacto global y cuál fue el motivo de su implementación.
- ¿Qué es el nuevo impuesto a las remesas en EE. UU.?
- ¿De cuánto es el nuevo impuesto y quiénes deben pagarlo?
- ¿Por qué el gobierno creó el nuevo impuesto a las remesas en Estados Unidos?
- Impacto del nuevo impuesto sobre México
- Otros países afectados
- ¿Cómo responderán las instituciones financieras?
- Preguntas frecuentes
- Ahora ya sabes
¿Qué es el nuevo impuesto a las remesas en EE. UU.?
El impuesto a las remesas o remittance tax en Estados Unidos es un nuevo impuesto federal al consumo aplicado a transferencias internacionales específicas. Técnicamente, se trata de un impuesto especial o “excise tax”.
La norma establece que el 1% se aplicará cuando el envío se realice mediante efectivo, giros postales o cheques de caja. Es decir, afecta instrumentos físicos utilizados para enviar dinero al exterior.
El texto legal fue aprobado por la U.S. House of Representatives como parte de un paquete de reconciliación presupuestaria. Luego, el Congreso completó el proceso legislativo.
El impuesto no reduce el monto que recibe el destinatario. En cambio, se suma al costo total que paga el remitente.

El monto es recaudado por las empresas que procesan transferencias. Luego, deberán remitirlo trimestralmente al Departamento del Tesoro (U.S. Department of the Treasury). Por lo tanto, el impacto será inmediato para quienes decidan enviar dinero fuera del país.
¿De cuánto es el nuevo impuesto y quiénes deben pagarlo?
El impuesto equivale al 1% del monto transferido. No existe un umbral mínimo. Por lo tanto, se aplica tanto a pequeñas como a grandes transferencias.

La ley aplica a todos los individuos que utilicen instrumentos físicos. Esto incluye ciudadanos estadounidenses, titulares de green card y no ciudadanos que residan o trabajen en el país. En consecuencia, el alcance es amplio. No se limita a migrantes indocumentados. Tampoco distingue entre transferencias familiares o comerciales.
Sin embargo, existen métodos exentos. No se aplica el impuesto a transferencias electrónicas financiadas con tarjetas de débito o crédito emitidas en Estados Unidos. Tampoco se aplica a transferencias ACH entre cuentas bancarias estadounidenses.
Por eso, muchos expertos recomiendan usar métodos bancarios digitales para evitar el costo adicional.
¿Por qué el gobierno creó el nuevo impuesto a las remesas en Estados Unidos?
Según el debate legislativo en el Congreso, el impuesto tiene tres objetivos principales. Primero, generar ingresos federales. Segundo, financiar medidas de control fronterizo. Tercero, desalentar la inmigración irregular.
Las estimaciones oficiales proyectan una recaudación de entre 4.500 y 10.000 millones de dólares en diez años. Esos fondos ayudarían a compensar gastos federales y reducir riesgos de déficit.
Sin embargo, organizaciones como la Tax Foundation sostienen que el impacto migratorio sería limitado. Además, advierten que el impuesto afecta a trabajadores legales y ciudadanos estadounidenses.

Impacto del nuevo impuesto sobre México
México es uno de los principales receptores de remesas desde Estados Unidos. Según el Banco de México, entre enero y octubre de 2025 el país recibió más de 51.000 millones de dólares en remesas. Sin embargo, esa cifra representó una caída interanual superior al 5%.
La entrada en vigor del impuesto podría profundizar esa tendencia. Expertos estiman que México podría perder más de 1.500 millones de dólares anuales.
Además, el impacto afectaría directamente a millones de hogares, ya que muchas familias envían dinero a México. Las remesas financian gastos básicos como alimentación, salud y educación.
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum anunció medidas para mitigar el impacto. A través del programa Finabien Paisano, las autoridades mexicanas ofrecerán mecanismos para compensar el 1% en ciertos casos.
Otros países afectados
México no es el único país impactado. Economías como India, El Salvador y Guatemala dependen fuertemente de las remesas enviadas desde Estados Unidos.
En el caso salvadoreño, las remesas representan una proporción significativa del ingreso nacional. Estimaciones preliminares indican que el país podría experimentar una reducción cercana al 0,6% de su ingreso nacional bruto.

Además, una reducción en los flujos formales podría incentivar métodos informales. Esto dificultaría la supervisión financiera internacional.
¿Cómo responderán las instituciones financieras?
Las entidades financieras deberán adaptarse rápidamente. Bancos, empresas de transferencias y billeteras digitales deberán implementar controles adicionales.
Primero, tendrán que verificar el tipo de instrumento utilizado. Luego, deberán calcular y retener el 1%. Finalmente, deberán reportar la recaudación al Departamento del Tesoro. Estas obligaciones implican costos operativos. En consecuencia, podrían aumentar las tarifas de servicio o reducir opciones disponibles.
Por otro lado, los ciudadanos estadounidenses que paguen el impuesto podrían acceder a un crédito fiscal reembolsable. El Internal Revenue Service publicará directrices sobre cómo reclamarlo en la declaración anual.
Preguntas frecuentes
¿El nuevo impuesto a las remesas en Estados Unidos se aplica a todas las transferencias internacionales?
No. El impuesto del 1% solo se aplica cuando el envío se realiza en efectivo, giros postales o cheques de caja. No se aplica a transferencias ACH ni a pagos con tarjetas emitidas en Estados Unidos. Leer más aquí.
¿Un ciudadano estadounidense también debe pagar el nuevo impuesto para enviar dinero?
Sí. La ley no distingue por estatus migratorio. Ciudadanos, residentes permanentes y no ciudadanos deben pagar el 1% si utilizan métodos físicos para enviar dinero al extranjero. Leer más aquí.
Ahora ya sabes
El nuevo impuesto a las remesas en Estados Unidos inaugura una nueva etapa en la política fiscal sobre transferencias internacionales. Aunque la tasa es solo del 1%, su alcance es amplio y afecta a millones de personas, incluidos ciudadanos estadounidenses.
Desde el 1 de enero de 2026, quienes envían dinero en efectivo o mediante instrumentos físicos deben pagar este impuesto adicional. Por lo tanto, elegir métodos digitales o transferencias bancarias será clave para evitar costos extra.
Además, el impacto no se limitará a Estados Unidos. Países como México y El Salvador podrían ver reducidos sus ingresos por remesas. En consecuencia, tanto remitentes como familias receptoras deben adaptarse a este nuevo escenario financiero.




